
Miriam, voluntaria de la Fundación Vicente Ferrer en Kuderu, nos envía este poema donde refleja sus sentimientos hacia Vicente:
Amor enternecedor,
Mirada derrochadora,
Caricias con alma de fuego,
y tu sonrisa… completa satisfacción del ser…
Cual grandiosa es tu energía,
Regalada sin más ambición que la de dar aliento a quien se asfixia,
Alimento a quien menos mendiga y vida a quien lucha por no ser derrotado.
Sin armas ni escudos,
Sin más ayuda que tu sabiduría, tu fuerza interior y tu luz…
Inspiración infinita que todo lo alcanza,
Hasta la estrella más remota de la galaxia…
Para ponerla a nuestros pies si es necesario hacernos felices.
Así te siento cada vez que te observo,
Cada gesto y movimiento es un presente para mí,
Gracias por esto, por aquello y por mucho más que nos seguirás dando,
Porque siempre estarás con nosotros, siempre estarás a nuestro lado en el camino,
Vicente…
noviembre 23, 2009 a las 11:26 am |
Sóc la mare de Nuria, una de les estrelles de la pel·lícula. Només volia dir que estic molt orgullós de la meva filla. No ha tingut fàcil vida perquè té tan poca vista però ha intentat ajudar gent menys afortunats que ella mateixa.
Quan veia com reaccionaven els professors i els nens amb ella em sentia tan orgullósa.
La pel·lícula és un homenatge real a Vicenç.